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"No
es seguro que la acción de un productor nos lleve a vender más,
pero si es seguro que perderíamos ese público estrafalario
que nos sigue. Desde obreros portuarios hasta pibes punks, hippies, intelectuales,
trolos"
Carlos
Solari

Aparte del arte, letras, etc., de los discos ricoteros, la sección también cuenta con explicaciones de muchos temas y sus relaciones con hechos históricos del pasado. Cualquier interpretación, nota o cualquier escrito relacionado con los temas de la banda, enviar un mail a info@webricotera.com.ar y lo agregaremos a la brevedad. Gracias.
Por
Daniel Curto
Así como "lo barato sale caro", lo simple resulta difícil.
Porque es muy difícil hacer comentarios sobre la obra discográfica
de un grupo que mantuvo casi los mismos integrantes durante todos sus
discos, en un mismo estilo, con un mismo sonido.
Las diferencias entre discos son muy pocas pero hay algunas. Gulp! ya
contiene, y esto es notable por ser el primer trabajo, la estética
completa que los Redó conservarían intacta hasta nuestros
días agarrada de tres puntos: la variante pesada como el genial
"Criminal Mambo", el rollo sensual como en "La Bestia
Pop" y la bocha arábica como en el sorprendente "Barbazul
Versus el Amor Letal", lamentablemente muy mal grabado.
Un Baión Para el Ojo Idiota tiene la ventaja de ser el álbum
en donde más preponderancia ha tomado el ritmo. Una bata mejor
grabada ayuda mucho a la efectividad del asunto. Aparecen ritmos de
una amplia gama, desde soul, funk, algo de viejos contratiempos y hasta
el jazzy rock de "Vamos las Bandas".
Empieza el disco y... ¡oia! ¿Qué es esto? ¿"Wild
Honey Pie" (del doble blanco de Los Beatles)? No, "Masacre
en el Puticlub". Los laureles se los llevan los primeros temas
como "Noticias de Ayer" y "Aquella Solitaria Vaca Cubana",
por el asunto rítmico que les decía antes. And the winner
is "Vencedores Vencidos", uno de los mejores temas del grupo
con una presión melódica abísmica.
No sé por qué le tomé bronca a Oktubre. Será
porque empieza con un tema espantoso, con un chiqui - chiqui de hi -
hat de máquina en el fondo de la grabación..., no sé.
Sin embargo, "Preso en mi Ciudad" se distancia del habitual
estilo proponiendo una melodía de fondo a lo contrapunto, muy
buena idea. "Semen - Up": buen trabajo, Joe (digo, Skay),
uno de los temas más sensuales de los que se tengan en la discoteca
de rock nacional. "Motorpsico" polariza el sonido más
antiguo de Skay, con sabor español y una producción tipo
Sandy Nelson. Para los que gustan del fútbol, la melodía
de "Ya Nadie va a Escuchar tu Remera" ofrece una atractiva
opción.
¡Bang! ¡Bang!... vuelve a retomar la polenta rockera del
Baión... pero ya sin el interés rítmico que aquél
tuviera. Es un disco más compacto, más prolijo, más
homogéneo en cuanto a sonido y canciones, y los temas en sí
son más reconocibles y pegadizos. Ya se los ve profesionales,
con los riesgos musicales que ello implica.
Los aciertos de este disco, a mi humilde entender, son los temas más
rockeramente tradicionales como "Nadie es Perfecto" y "Maldición,
va a ser un día hermoso". Sigue en el casting "Rock
para los dientes", uno de los trabajos más interesantes
de este disco, y no podía faltar el tema slow - sex - rock de
los Redó, para lo cual "Ropa Sucia" cumple sobradamente
su función.
Si bien el grupo suena cada vez mejor, mejor dicho hablando de los Lobos
Sueltos y Luzbelito, ¡Bang! ¡Bang!... es uno de los álbumes
más pobres en ideas, en melodías, en amor a la Música.
En "La Mosca y la Sopa", lo que primero uno escucha en este
disco (porque dejame de joder con eso de álbum, corte, produczión:
disco negro redondo y con un agujero en el medio) es que suena mucho
mejor que otros discos, en calidad de grabación, en ejecución,
en registros. Hasta la voz del Indio toma otro color en algunos temas,
sin dejar de lado la personalidad tan característica de este
dolape. Es un álbum más trabajado, hay solos de guitarra
que en solos, mirá lo que te estoy diciendo.
Lejos, el mejor tema es "Blues de la artillería", un
logro verdaderamente musical que plasma un estilo de mezcla entre rock
y tango buenísimo. Aquí hay algo de piano, muy bien tocado,
que viste a esta banda de... digamos... aristocracia. Disculpen si exagero
un poco pero tal entusiasmo tiene su génesis en escuchar por
ahí tanta huevada que con una joyita así uno se entusiasma.
Los demás no sé si son tan buenos temas, qué se
yom un par de clásicos como "Mi perro dinamita", "Nueva
Roma", con un estribillo muy piola, un riff que hace acordar mucho
a un viejo tema de Cream (en "Fusilados por la cruz roja"),
el "arabin - slow - rock" que tan bien tocan los muchachos
("Salando las heridas") y terminamos con "Queso Ruso",
una especie de soul - rock resucitado muy efectivo que, si no fuera
por el solo de saxo, sería un tema más. Cabe destacar
que los tres últimos temas de este disco - negro, redondo y con
un agujero en el medio - muestran el oficio de Skay soleando con un
apropiado wah - wah a la Hendrix que el quía domina como a su
muñeca.
Epílogo
como en Petrocelli
Esto es todo. Me gustaría que los Redondos no olvidaran la Música
(cosa que hasta el momento no ha ocurrido) y que no vieran a los periodistas
como caimanes que pretenden devorarlos. También que sean felices
y coman perdices.
Como epílogo, y si se me permite en esta sección musical
un análisis personal, creo que esta banda es la única responsable
de la polémica que ha despertado en los medios periodísticos
especializados. Creo que los Redondos expulsan la agresión que
les provoca contra sus espaldas el dolor de la cadena de las contradicciones.
Estas cadenas son propias de una forma de ser o de moverse y ésta
es la "Independiente". Son muchas más las virtudes que
los defectos que tiene esta variante, pero en cuanto a lo que toca aquí,
la Independiente tiene una grave modalidad: se nutre de lo que critica.
Curto
y fuera
Fuente:
Jorge Monteleone (crítico y poeta, investigador del CONICET) para
la revista "Viva" de Clarín (6 de Julio de 1997).
Los
Redonditos de Ricota han previsto desde sus letras la muerte prematura
del comentario, la información y el espectáculo en el saturado
universo de los medios de comunicación. Rock maravilla para todo
el mundo,/ que gocen los ratones/ bandas derviches, mortales escabeches/
mostrando sus trucos/ noticias de ayer, Extra, Extra, canta el Indio Solari.
Ese universo, del cual la banda intenta desertar con entusiasmo, es representado
con ironía como una banalizada globalidad de múltiples efectos
malignos: desde la Divina TV Fuhrer hasta los satélites como máquinas
vigías. En los 90, ese mundo que modela el comportamiento con sus
simulaciones y mensajes hipercodificados ha sido llamado Nueva Roma en
el disco La Mosca y la Sopa: Nueva Roma, Te cura o te mata!
La poesía de Solari asegura su carácter irreductible al
trabajar con neologismos, metáforas herméticas, mezclas
y rupturas sintácticas que recuerden el origen del lunfardo: una
jerga carcelaria. Sombríamente viene a decirnos que todo dispositivo
de seguridad aumenta nuestra inseguridad. Sugiere que la Nueva Roma se
transforma en un espacio vigilado: Si esta cárcel sigue así/
todo preso es político/...Obligados a escapar/ somos presos políticos./
Reos de la propiedad/ los esclavos políticos.
El argot, el lunfardo de hoy, emerge en esas letras que buscan libertad:
Mi amor, la libertad es fanática,/ ha visto tanto hermano muerto,/
tanto amigo enloquecido/ que ya no puede soportar/ la pendejada de que
todo es igual... Impiadosa, la poesía del Indio Solari habla de
nuestra ilimitada grandeza en la decadencia. Acaso desde Roberto Arlt,
no hay en la cultura argentina crápulas, fracasados, cínicos,
farsantes y suicidas vocacionales como los personajes que representan
las letras de Los Redonditos.
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